Tema: “La Familia
(2 encuentros):
- punto de vista
social
- punto de
vista cristiano”
Objetivos:
1. Crear conciencia en el joven para que reconozca que la
familia es la base fundamental de la sociedad.
2. Mostrar al joven un modelo a seguir, como lo es la
Sagrada Familia.
Meta:
Fomentar
en los jóvenes el sentido de Unidad Familiar e incentivarlos a que sigan el
modelo de la sagrada familia.
Recursos:
Biblia, papel, bolígrafos
Metodología:
A través de una ponencia sobre la familia, trascender en
la forma de relacionarse con la familia que Dios nos ha dado, para tener una
discusión abierta con el joven y que pueda valorar el esfuerzo de sus padres, y
mejorar sus relaciones familiares, abriéndose más al amor familiar y que pueda
ser luz y camino hacia la salvación de la misma.
Subtemas a tratar:
- ¿Cómo
describes a tu familia?
- Importancia
de la familia
- El sueño
de Dios es una FAMILIA unida en amor, para siempre.
- La familia
y la sociedad actual
- Valorar la
familia a través de historias
- Citas
bíblicas y reflexión final
Para la reflexión
¿Qué significa tu familia para ti?
¿Cómo es tu relación con tus padres,
hermanos, abuelos?
¿Vives con todos los miembros de tu
familia?
¿Son felices en tu familia?
¿Cuáles son los problemas que más
escuchas en tu familia?
Citas bíblicas a utilizar:
1 .
Deuteronomio
6:6-7
2 .
Proverbios 6:20
3 .
Isaías 49:15-16
4 .
Proverbios 22:6
5 .
Éxodo 20:12
Desarrollo de tema
3: 50 pm ¿Cómo describes a tu familia?
Pedirles a los jóvenes que en
páginas a parte puedan describir cómo es la relación de la familia de cada uno,
aportando aspectos sobre los miembros de ellos, cómo es el trato, características,
entre otros.
4: 00 pm Importancia de la familia
La familia es donde
aprendemos a sociabilizar:
Tal como ya comenté, nacemos y (en la mayoría de los casos)
crecemos al interior de una familia. Allí, aprendemos a relacionarnos con otras
personas, a cómo resolver los conflictos, a compartir con otros, y por supuesto,
las reglas básicas del vivir en sociedad.
Ejemplo: Pensemos en un niño pequeño (Javier) que ingresa al
preescolar a los 3 años de edad. Si bien esta es su primera instancia de
educación formal, el pequeño ya sabe muchas cosas del mundo y de cómo relacionarse
con otros. Probablemente ya en su familia aprendió como debe dirigirse a otros,
conoce ya alguna manera de resolver sus problemas (no necesariamente la óptima,
pero conoce alguna), y entiende que existen distintos roles en la sociedad
(para un pequeño así, esto sería el distinguir entre sus compañeros y la
profesora, entre un familiar y un desconocido).
Estas distinciones que pudieran resultar banales no lo son,
por el contrario, son básicas y fundamentales para la vida en sociedad. Es al
interior de una familia que aprendemos a ser seres sociales.
La familia nos entrega valores
y creencias:
Ya que aprendemos a relacionarnos con otros desde nuestra
familia, también aprendemos a mirar el mundo y ubicarnos en él. Aprendemos
normas, y formamos nuestro sistema de creencias y valores. Es decir, es la
primera instancia que nos enseña a creer en algo, y comportarnos valóricamente
en el mundo.
Ejemplo: Sigamos con la historia de Javier. Desde muy
pequeño sus padres (o cuidadores) le enseñaron diariamente qué estaba bien y
qué mal de acuerdo a esa familia. Así, cuando Javier ingresa a preescolar, ya
llega con un bagaje importante, el cual será reforzado y puesto a prueba
durante toda su vida.
Cada familia puede tener su propia jerarquía de valores, y
es algo que se enseña desde muy temprano y caracteriza a un grupo familiar.
Éste está mediado tanto por la cultura de su familia como por los valores de
los adultos que la conforman. Es al interior de la familia donde adquirimos los
valores y creencias que acompañarán nuestra vida.
En familia aprendemos de nuestro mundo emocional
La primera red de apoyo emocional que tenemos a lo largo de
nuestra vida, incluso antes de nuestras amistades, es nuestra familia. Si bien
es claro que no todas las familias otorgan la contención necesaria, sí es el
primer referente en este sentido. Nuevamente, situándonos en el comienzo de
nuestras vidas, es justamente nuestra familia quien nos enseña (o no) a ponerle
nombre a lo que sentimos, a lidiar con la frustración, a desarrollar nuestra
autoestima y donde aprendemos cómo reaccionar ante diversas situaciones.
Por otro lado, y como hemos mencionado, es en el núcleo
familiar donde más cotidianamente encontraríamos contención y espacio para lo
que nos sucede, actuando así como sistema básico de apoyo a nivel social.
Ejemplo: Javier aprendió de sus cuidadores (padres, abuelos,
u otros) que aquello que le pasaba cuando lloraba en ocasiones era tristeza, en
otras enojo, en otras hambre, etc. Fueron ellos quienes al ponerle nombre a lo
que le pasaba, le enseñaron que podía sentir diversas cosas y como expresarlas.
Además, es capaz de refugiarse en su madre cuando lo necesita, y tranquilizarse
con su abrazo. Estas cosas que está aprendiendo ahora, no sólo las replicará
con sus hijos, sino que en cada vínculo (amistad, pareja, compañeros) que tenga
en su vida.
Si bien no todas las familias tienen la misma capacidad de
contención y apoyo, sin lugar a dudas el interior de la familia el lugar donde
aprendemos de nuestro mundo emocional.
La familia entrega sentido de
pertenencia e identidad:
Uno de los grandes atributos que nos entrega nuestra familia
es el sentido de pertenencia a algo. Ya sea por su origen físico, cultural o de
participación, nos sentimos pertenecientes a algo mayor, lo que nos entrega
identidad desde muy temprano. Sin ir más lejos, el apellido que usamos
identifica o bien nuestra familia de origen, o nuestra familia actual
(dependiendo la cultura). Este sentido de pertenencia del que hablamos, juega
un papel fundamental a lo largo de nuestra vida (de manera especial en la
adolescencia) constituyéndonos como seres únicos y diferenciados.
4: 10 pm El sueño de Dios es una FAMILIA unida en
amor, para siempre.
El sueño de Dios cuando creó al
hombre y la mujer a su imagen y
semejanza y les dio la capacidad de reproducirse en la misma especie, queda
absolutamente claro: EL quería tener una familia, una gran familia alrededor de
todo el mundo.
Igualmente una familia comienza
por medio del matrimonio de un hombre y una mujer, y comienza con un sueño: el
sueño de amar y ser amado, de vivir una vida juntos, trabajar, tener hijos,
disfrutar de todas las cosas buenas de la vida, enfrentar las circunstancias de
la vida juntos y terminar viejitos amándose y felices.
Este es el sueño de Dios y es
también el sueño de las parejas al comenzar la relación. Pero
lamentablemente a-través de la vida,
este sueño enfrenta muchos obstáculos y muchos se desaniman, no saben cómo
superar los obstáculos, y pierden el sueño. Se dan por vencidos en algún
momento de la vida del matrimonio. Y la principal razón por la que se dan por
vencidos y abandonan el sueño que un día los unió, es porque no saben cómo
manejar los conflictos, no buscan ayuda adecuada a tiempo y se desesperan.
Gen 1:27-28: Y creó Dios al
hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Los
bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y
sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y
todas las bestias que se mueven sobre la tierra
Como es un sueño primeramente de
Dios, EL estableció las reglas sobre las cuales debe funcionar. Y quienes
siguen las instrucciones de Dios, alcanzan un matrimonio saludable y una
familia estable y feliz. Es una rebeldía tratar de manejar el matrimonio a la
manera de cada quién. Dios ya dejó escrito lo que funciona y como funciona. EL
nos diseñó y EL sabe perfectamente como funcionamos. Por lo tanto si queremos
que nuestros matrimonios funcionen, tenemos que hacerlo a la manera de Dios!
Como todo sueño, para que se
haga realidad, debe de tener una Visión, una Misión. La Visión la aporta Dios
como diseñador y creador de la raza humana. La misión la desarrollamos cada
pareja, siguiendo la visión de Dios y con una importante cuota de Trabajo,
Esfuerzo, Capacitación y una Actitud sabia y correcta.
Todo sueño pasa pruebas. Y
tenemos que entender que esto es normal. Y tenemos que entender sobre todo que
en los tiempos de pruebas es cuando más debemos unirnos los esposos, orando
juntos, asistiendo a la Iglesia regularmente, buscando la ayuda correcta en el
momento oportuno.
Nunca permitas que nada ni nadie
te robe tu más preciado sueño: tener una familia saludable. No permitas que el
orgullo y el egoísmo te roben el sueño de disfrutar de una familia estable.
Nunca permitas que el enojo y el resentimiento destruyan tu sueño más preciado.
No dejes que el pasado destruya este sueño familiar!
Si has perdido fuerzas para
luchar por tu matrimonio, hoy te exhortamos a que no te rindas jamás. Nunca
abandones el sueño de Dios y tu sueño de tener una familia saludable. Si has
flaqueado, levántate hoy con nuevas fuerzas, clama al Señor por fortaleza y
sabiduría y trabaja fuerte por la sanidad y restauración total de tu matrimonio
y tu familia. Luego pídele perdón a tu cónyuge por haber considerado la opción
del rompimiento como una opción normal. Oren juntos y tomen la decisión de
luchar por su matrimonio con las fuerzas y las herramientas del Señor. Y oren
para que este sueño de Dios impacte sus vidas.
4: 20 pm La
familia y la sociedad actual
1.
¿Dónde están revelados los planes de Dios
sobre el matrimonio y la familia?
En la Sagrada Escritura -la
Biblia-, se narra la creación del primer hombre y de la primera mujer: Dios los
creó a su imagen y semejanza; los hizo varón y mujer, los bendijo y les mandó
crecer y multiplicarse para poblar la tierra (cf. Gen 1,27). Y para que esto
fuera posible de un modo verdaderamente humano, Dios mandó que el hombre y la
mujer se unieran para formar la comunidad de vida y amor que es el matrimonio
(cf. Gn 2,19-24).
2.
¿Qué
beneficios trae formar una familia como Dios manda?
Cuando las familias se forman
según la voluntad de Dos, son fuertes, sanase y felices; hacen posible la
promoción humana y espiritual de sus miembros contribuyendo a la renovación de
toda la sociedad y de la misma Iglesia.
3.
¿Cómo ayuda la Iglesia a los hombres para que
conozcan el bien de la familia?
La Iglesia ofrece su ayuda a todos
los hombres recordándoles cuál es el designio de Dios sobre la familia y el
matrimonio. A los católicos corresponde de modo especial comprender y dar
testimonio de las enseñanzas de Jesucristo en este. campo.
4.
¿Cómo es posible realizar plenamente el
proyecto de Dios sobre el matrimonio y la familia?
Sólo con la ayuda de la grada de
Dios, viviendo de verdad el Evangelio, es posible realizar plenamente el
proyecto de Dios sobre el matrimonio y la familia.
5.
¿Por qué hay
tantas familias rotas, o con dificultades? ¿Por qué a veces parece tan difícil
de cumplir la voluntad de Dios sobre el matrimonio?
Adán y Eva pecaron desobedeciendo
a Dios y desde entonces todos los hombres nacen con el pecado original. Este
pecado y los que comete cada persona hacen difícil conocer y cumplir la
voluntad de Dios sobre el matrimonio. Por eso Jesucristo quiso venir al mundo:
para redimirnos del pecado y para que pudiéramos vivir como hijos de Dios en
esta vida y alcanzar el Cielo. Hace falta la luz del Evangelio y la gracia de
Cristo para devolverle al hombre, y también al matrimonio y a la familia, su
bondad y belleza originales.
6.
¿Qué consecuencias tiene para toda la sociedad
no cumplir el plan de Dios sobre la familia y el matrimonio?
Cuando la infidelidad, el egoísmo
y la irresponsabilidad de los padres respecto a los hijos son las normas de
conducta, toda la sociedad se ve afectada por la corrupción, por la
deshonestidad de costumbres y por la violencia.
7.
¿Cuál es la situación de la familia en nuestra
sociedad?
Los cambios culturales de las
últimas décadas han influido fuertemente en el concepto tradicional de la
familia. Sin embargo, la familia es una institución natural dotada de una
extraordinaria vitalidad, con gran capacidad de reacción y defensa. No todos
estos cambios han sido perjudiciales y por eso el panorama actual sobre la
familia puede decirse que está compuesto de aspectos positivos y negativos.
8.
¿Qué aspectos positivos se notan en muchas
familias?
El sentido cristiano de la vida ha
influido para que en nuestra sociedad se promueva cada vez más: una conciencia
más viva de la libertad y responsabilidad personales en el seno de las
familias; el deseo de que las relaciones entre los esposos y de los padres con
los hijos sean virtuosas; una gran preocupación por la dignidad de la mujer;
una actitud más atenta a la paternidad y maternidad responsables; un mayor
cuidado a la educación de los hijos; una mayor preocupación de las familias
para relacionarse y ayudarse entre sí.
9.
¿Qué aspectos
negativos encontramos en las familias de nuestro país?
Son muchos y todos ellos revelan
las consecuencias que provoca el rechazo del amor de Dios por los hombres y
mujeres de nuestra época. De modo resumido podemos señalar: una equivocada concepción
de la independencia de los esposos; defectos en la autoridad y en la relación
entre padres e hijos; dificultades para que la familia transmita los valores
humanos y cristianos; creciente número de divorcios y de uniones no
matrimoniales; el recurso fácil a la esterilización, al aborto y la extensión
de una mentalidad antinatalista muy difundida entre los matrimonios;
condiciones morales de miseria, inseguridad y materialismo; la emergencia
silenciosa de gran número de niños de la calle fruto de la irresponsabilidad o
de la incapacidad educativa de sus padres; gran cantidad de personas
abandonadas por falta de familia estable y solidaria.
10.
¿Qué podemos hacer para que los signos
negativos no prevalezcan?
La única solución verdaderamente
eficaz es que cada hombre y cada mujer se esfuercen por vivir en sus familias
las enseñanzas del Evangelio, con autenticidad. El sentido cristiano de la vida
hará que siempre prevalezcan los signos positivos sobre los negativos, aunque
éstos nunca falten.
11.
¿Jesucristo nos dio algún ejemplo especial
sobre la familia?
Sí, porque Jesucristo nació en una
familia ejemplar; Sus padres fueron José y María. Les obedeció en todo (cf. Lc
2,51) y aprendió de ellos a crecer como verdadero hombre. Así pues, la familia
de Cristo es ejemplo y modelo para toda familia.
12.
¿Esas enseñanzas son válidas para la familia
de nuestros días?
Los ejemplos de la Sagrada Familia
alcanzan a los hombres de todas las épocas y culturas, porque el único modo de
conseguir la realización personal y la de los seres amados es crear un hogar en
donde la ternura, el respeto, la fidelidad, el trabajo, el servicio
desinteresado sean las normas de vida.
13.
¿Quiénes deben sentirse responsables de
fortalecer la institución familiar?
Cada hombre es responsable de una
manera u otra de la sociedad en que vive, y por tanto de la institución
familiar, que es su fundamento. Los casados, deben responder que la familia que
han formado sea según el designio de Dios; los que permanecen solteros, deben
cuidar de aquella en que nacieron. Los jóvenes y adolescentes tienen una
particular responsabilidad de prepararse para construir establemente su futura
familia.
Cuando estamos tan inmiscuidos en
nuestros problemas, intereses y preocupaciones, puede pasarnos que descuidamos
algo muy importante que Dios puso en nuestro entorno: La familia.
Si bien es cierto que con nuestra
familia terrenal pasaremos solo un tiempo limitado, esto no le resta
importancia, pues es voluntad de Dios que crezcamos y nos desarrollemos en el
ámbito de una familia. Para Dios es tan importante el núcleo familiar, que hizo
que también Jesús tuviera un padre y una madre. Siendo el hijo de Dios y el
Mesías, sin problema alguno podría haber nacido de una manera sobrenatural.
Pero Dios quiso que naciera y
creciera dentro de los lazos afectivos de una familia. Él supo lo que era tener
un hogar con padres, hermanos, etc. Y eso lo hizo para que pudiera experimentar
lo importante que es el amor familiar.
Por lo cual, si aún tienes la
oportunidad de compartir con tus padres, hermanos y familiares en general, no
la desaproveches, porque el tiempo que los tendrás será escaso.
En estos tiempos la familia, como
institución, está siendo muy atacada y dividida. Las estadísticas de divorcios
son cada vez mas alarmantes. Es momento de poner un alto y no ser parte de
estos rompimientos.
Muchas veces, algunos malos
entendidos, provocan distancia entre tú y tu familia, no permitas que el
rencor, los enojos o malos recuerdos te separen del núcleo en el que Dios te
puso. Donde haya seres humanos, siempre surgirán desacuerdos, pero eso no debiera apagar ni afectar el lazo profundo
que tienen. O quizás por alguna razón, vives lejos de tu familia, mantén el
contacto de modo que puedan sentir tu amor incondicional.
Pregúntate ¿Cuándo fue la última vez que le hiciste sentir a tu familia que la
amabas?
Procura pasar con ellos tiempo de
calidad, que ni la distancia, ni los rencores del pasado te impidan el contacto
con los que más amas. Que en todo momento puedas hacerle sentir que tus
pensamientos, corazón y oraciones están con cada uno de ellos.
“Pero el que no quiere cuidar a
sus familiares, especialmente los de su propia casa, ha negado la fe verdadera.
Tales personas son peores que los incrédulos.” 1Timoteo 5:8 (NTV)
La familia fue creada por Dios
como un ámbito de amor y ayuda mutua, más allá de cualquier obstáculo y aún a
pesar de las diferencias que pudiera haber entre sus miembros.
Comienza hoy mismo da el primer
paso, si hay alguna enemistad, realiza esa llamada que comenzará a provocar un
cambio.
4: 30 pm Valorar la familia a través de historias
HISTORIA 1
Estoy cansado de trabajar y de ver a la misma gente,
camino a mi trabajo todos los días. Llego a la casa y mi esposa sirvió lo mismo
de la comida para cenar. Voy a entrar al baño y mi hija de apenas año y medio
no me deja porque quiere jugar conmigo, no entiende que estoy cansado. Mi Padre
también me molesta algunas veces y entre clientes, esposa, hija, padre, me
vuelven loco, quiero paz. Lo único bueno es el sueño, al cerrar mis ojos siento
un gran alivio de olvidarme de todo y de todos.
- Hola, vengo por ti.- ¿Quién eres tú? ¿Cómo entraste?- Me manda Dios por ti. Dice que escuchó tus quejas y
tienes razón, es hora de descansar.- Eso no es posible, para eso tendría que estar...- Así es, si lo estas, ya no te preocuparás por ver a las
mismas gentes, ni de aguantar a tu esposa con su guisos, ni a tu pequeña hija
que te moleste, ni escucharas los consejos de tu padre.- Pero... ¿qué va a pasar con todo? ¿Con mi trabajo?- No te preocupes, en tu empresa ya contrataron a otra
persona para ocupar tu puesto y por cierto, está muy feliz porque no tenía
trabajo.- ¿Y mi esposa y mi bebé? - A tu esposa le fue dado un
buen hombre que la quiere, respeta y admira por sus cualidades y acepta con
gusto todos sus guisos sin reclamarle nada. Y además, se preocupa por tu hija y
la quiere como si fuera suya y por muy cansado que siempre llegue del trabajo,
le dedica tiempo para jugar con ella y son muy felices.- No, no puedo estar muerto.- Lo siento, la decisión ya fue tomada.- Pero...eso significa que jamás volveré a besar la
mejillita de mi bebé, ni a decirle te amo a mi esposa, ni darle un abrazo a mi
padre.NO, NO QUIERO MORIR, QUIERO VIVIR, envejecer junto a mi
esposa, NO QUIERO MORIR TODAVIA.... - Pero es lo que querías, descansar, ahora
ya tienes tu descanso eterno, duerme para SIEMPRE. - NO, NO QUIERO, NO QUIERO,
POR FAVOR DIOS....!!!! - ¿Qué te pasa amor?, ¿tienes una pesadilla?, - dijo mi
esposa despertándome. - No, no fue una pesadilla, fue otra oportunidad para
disfrutar de ti, de mi bebé, de mi familia, de todo lo que Dios creo.¿Sabes?, estando muerto ya nada puedes hacer y estando
vivo puedes disfrutarlo todo. QUE BELLO ES VIVIR !!!!
HISTORIA 2
Una vez, un padre de una familia acaudalada llevo a su hijo a un viaje por
el campo con el firme propósito de que viera cuán pobres eran las gentes del
campo.
Estuvieron por espacio de un día y una noche completa en una granja de una
familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:
“¿Que te pareció el viaje?” – preguntó el padre.
“Fue fantástico Papá!” – dijo el hijo
“¿Viste que tan pobre puede ser la gente?” – preguntó el padre
“¡Oh, sí!” – dijo el hijo
“Y… ¿qué aprendiste?” – preguntó el padre
El hijo contestó:
“Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.”
“Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del
jardín… y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay
pececitos y otras bellezas.”
“Que nosotros importamos lámparas del Oriente para alumbrar nuestro
jardín…mientras que ellos se alumbran con la luna y las estrellas.”
“Que nuestro patio llega hasta la pared de la casa del vecino, ellos tienen
todo el horizonte de patio.”
“Tenemos un pequeño pedazo de tierra para vivir y ellos tienen campos que
van más allá de nuestra vista.”
“Que nosotros compramos nuestra comida;…ellos, siembran y cosechan la de
ellos.”
“Nosotros cocinamos en estufa eléctrica…Ellos, todo lo que comen tiene ese
glorioso sabor del fogón de leña.”
“Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas….Ellos
viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.”
“Nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora, al televisor…
Ellos, en cambio, están “conectados” a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del valle, a los animales,
a sus siembras, a su familia.”
“Especialmente papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir
en familia. Tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo y
rara es la vez que conversan conmigo.”
El padre se quedó mudo… y su hijo agregó:
“¡Gracias Papá por enseñarme lo pobres que somos!
Terminación